Aunque la situación de nuestro país esta en una situación algo lamentable siempre existirá esa pizca de esencia surrealista que inunda cada rincón de este lugar, André Bretón cuando visito este lugar quedó perplejo con todo lo que tenemos y con todo lo que parece proveniente de el viaje más guajiro de un hombre que visita las islas de la UNAM, el menciona que México es en verdad un país totalmente surrealista gracias a nuestra historia, a nuestras calles, a nuestra gente, el menciona en un texto que quedo perplejo al encontrarse con las pirámides y con los antiguos dioses que controlaban hasta el ultimo elemento del hombre, quedó encantado con todo ese registro inagotable de sensaciones que produce la simple idea de pisar tierras Aztecas, Mayas u Otomíes, menciona también como en se remarcaba en epocas antiguas la importancia de la vida así como lo bueno de la muerte, ese tipo de equivalencias no equivalentes son aquellas que atraparon la esencia de lo que este hombre consideraba surrealista.
Esto es algo que yo secundo totalmente, este país es un vaivén de expresiones, de momentos, de elementos que parecen extraídos de la mente de cualquier escrito de ciencia ficción, de traslúcidos segundos que revelan todo lo que tenemos y lo poco que aprovechamos.
En cada esquina se puede apreciar la belleza de nuestro hogar, claro, bastante manchada gracias a este incesante ajetreo citadino, es cuestión de tomar unos cuantos respiros cerrar los ojos y dejar que los ojos del alma se den abasto con lo mucho y lo poco que abarrota a este lugar de pies a cabeza.
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